jueves, 15 de mayo de 2008

Ángel

"Ángel era bueno, irónico, dulce, a veces amargo. A Ángel le gustaba el fútbol, pero no tenía equipo. Le gustaban los niños siempre que fueran de otros. Le gustaba el whisky en vaso corto y con dos hielos. Le gustaba Granada y le gustaba Oviedo. Era triste, pero estaba feliz. Era contento cuando estaba callado". Las palabras de Benjamín Prado fueron de las más emotivas anoche en el homenaje a Ángel González. Unas mil personas se emocionaron en el auditorio Manuel de Falla escuchando a los amigos del poeta y, en especial, cuando tras un 'quejío' de Enrique Morente, se escuchó su voz diciendo eso de "Para que yo me llame Ángel González..."

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