Mientras Paco Vigueras, corresponsal de Televisión Española en Granada y miembro fundador de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica explicaba esta tarde las últimas horas de Federico García Lorca y de tantos otros que fueron 'paseados' por el barranco de Víznar en 1936 era difícil no imaginar el horror que se vivió en este paraje, hoy conocido por muchos como la geografía del terror, no más que una extensión de toda una geografía del miedo que fue este país.La poesía también es memoria. Por eso desde el festival hemos querido que no sólo sean los versos del poeta los que resuenen siempre vivos tantos años después de su asesinato. 'Lorca eran todos' dice un monolito en memoria de los más de 3.000 fusilados sin nombre. A todos ellos hemos recordado esta tarde amenazante de lluvia que nos ha dado una tregua para desterrar el olvido. Junto a este monolito, he imaginado otro que vi junto al puente de Mostar sobre el Neretva, en Bosnia. Decía 'Never more' (Nunca más).

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