"Ángel era bueno, irónico, dulce, a veces amargo. A Ángel le gustaba el fútbol, pero no tenía equipo. Le gustaban los niños siempre que fueran de otros. Le gustaba el whisky en vaso corto y con dos hielos. Le gustaba Granada y le gustaba Oviedo. Era triste, pero estaba feliz. Era contento cuando estaba callado". Las palabras de Benjamín Prado fueron de las más emotivas anoche en el homenaje a Ángel González. Unas mil personas se emocionaron en el auditorio Manuel de Falla escuchando a los amigos del poeta y, en especial, cuando tras un 'quejío' de Enrique Morente, se escuchó su voz diciendo eso de "Para que yo me llame Ángel González..."
jueves, 15 de mayo de 2008
Ángel
"Ángel era bueno, irónico, dulce, a veces amargo. A Ángel le gustaba el fútbol, pero no tenía equipo. Le gustaban los niños siempre que fueran de otros. Le gustaba el whisky en vaso corto y con dos hielos. Le gustaba Granada y le gustaba Oviedo. Era triste, pero estaba feliz. Era contento cuando estaba callado". Las palabras de Benjamín Prado fueron de las más emotivas anoche en el homenaje a Ángel González. Unas mil personas se emocionaron en el auditorio Manuel de Falla escuchando a los amigos del poeta y, en especial, cuando tras un 'quejío' de Enrique Morente, se escuchó su voz diciendo eso de "Para que yo me llame Ángel González..."
martes, 13 de mayo de 2008
Duende en la Huerta
Arde la poesía
Eduardo Chirinos, extraordinario poeta peruano que nos visitó el pasado año, recordó en un pequeño articulito que ha publicado en estos días La Opinión de Granada en un especial sobre los cinco años de Festival Internacional de Poesía Ciudad de Granada, el episodio que tras la reconquista cristiana de Granada se produjo en la Plaza de Bib-Rambla, cuando por orden de la Inquisición se quemaron miles de libros y en ese fuego de intolerancia ardió tanta saber acumulado en siglos. Esa misma plaza que fue testigo de la intolerancia de los vencedores hoy ha servido para que las personas libro, inspiradas en Fahrenheit 451, la novela de Bradbury en la que también ardían los libros, hayan recitado poemas de Ángel González.Algo debe tener la literatura cuando en tantas épocas han querido reducirla a cenizas:
QIN Shí Huangdi, el emperador que unificó China hace 2.200 años, ordenó quemar todos los libros antíguos, a excepción de los tratados de agricultura, farmacia y el arte de la adivinación, con el objeto de eliminar cualquier rastro de pensamiento anterior a él.
CUANDO ascendió al poder en los últimos años del siglo X, el visir Ibn Abí Amir al-Mansur purgó y quemó en Córdoba la famosa biblioteca del Califa al-Hakam II, una de las más valiosas del mundo medieval, como una manera de eliminar los libros considerados herejes por los eruditos religiosos.
EN la plaza Bib-Rambla de Granada tuvo lugar en el año 1500 una quema pública de libros musulmanes, suceso ordenado por el cardenal Cisneros, que pretendía con ello reducir a cenizas la memoria de la cultura islámica de España.
TRAS la colonización de América, y con la finalidad de borrar la historia escrita de la cultura indígena, fray Diego de Landa arrojó al fuego cientos de libros mayas. La fechoría tuvo lugar en el año 1500, an Maní de Yucatán.
EN 1888, en Río de Janeiro, el emperador Pedro II arrojó a las llamas la documentación sobre la práctica de la esclavitud en Brasil, para reducir a cenizas siglos de historia escrita de la infamia negrera.
EN mayo de 1933, en las plazas de numerosas ciudades alemanas, se quemaron públicamente los libros de los escritores judíos o sospechosos de tener ideas políticas de izquierdas. Era una demostración del ideal nazi de unificar el pensamieto del pueblo alemán.
LOS militares argentinos quemaron en 1983 la documentación que probaba los crímenes cometidos durante los ocho años de dictadura. Una vez más, el fuego servía parpa ocultar la memoria de la maldad.
EN 1992, durante la guerra de Bosnia, los ultra-nacionalistas serbios incendiaron la célebre biblioteca de Sarajevo. Además de destruir un extraordinario patrimonio arquitectónico, se arruinó el símbolo máximo de la cultura plural y la convivencia pacífica de los distintos pueblos y regiones del país.
lunes, 12 de mayo de 2008
La última costa de Brines

Del recital que ha ofrecido Francisco Brines esta tarde noche en Alfacar me quedo con un poema que, por mucho que lo lea, por mucho que lo escuche, siempre me emociona como si fuera la primera vez:
LA ÚLTIMA COSTA
Había una barcaza, con personajes torvos,
en la orilla dispuesta. La noche de la tierra,
sepultada.
Y más allá aquel barco, de luces mortecinas,
en donde se apiñaba, con fervor, aunque triste,
un gentío enlutado.
Enfrente, aquella bruma
cerrada bajo un cielo sin firmamento ya.
Y una barca esperando, y otras varadas.
Llegábamos exhaustos, con la carne tirante, algo seca.
Un aire inmóvil, con flecos de humedad,
flotaba en el lugar.
Todo estaba dispuesto.
La niebla, aún más cerrada,
exigía partir. Yo tenía los ojos velados por las lágrimas.
Dispusimos los remos desgastados
y como esclavos, mudos,
empujamos aquellas aguas negras.
Mi madre me miraba, muy fija, desde el barco
en el viaje aquel de todos a la niebla.
Memoria
Mientras Paco Vigueras, corresponsal de Televisión Española en Granada y miembro fundador de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica explicaba esta tarde las últimas horas de Federico García Lorca y de tantos otros que fueron 'paseados' por el barranco de Víznar en 1936 era difícil no imaginar el horror que se vivió en este paraje, hoy conocido por muchos como la geografía del terror, no más que una extensión de toda una geografía del miedo que fue este país.La poesía también es memoria. Por eso desde el festival hemos querido que no sólo sean los versos del poeta los que resuenen siempre vivos tantos años después de su asesinato. 'Lorca eran todos' dice un monolito en memoria de los más de 3.000 fusilados sin nombre. A todos ellos hemos recordado esta tarde amenazante de lluvia que nos ha dado una tregua para desterrar el olvido. Junto a este monolito, he imaginado otro que vi junto al puente de Mostar sobre el Neretva, en Bosnia. Decía 'Never more' (Nunca más).
La magia de la poesía
La poesía tiene mucho de magia. Hace un rato hemos podido comprobar lo cierto de esta afirmación. Luis Manuel Salmerón, uno de esos magos que nos devuelven la ilusión de ser niños a los mayores y que a los niños les hace creer que el mundo es mucho más fantástico de lo que a veces parece ha convertido una gala de entrega de premios para escolares en todo un fascinante encuentro con la poesía. Iberia, que tan abandonada tiene a esta provincia, nos ha dejado en tierras madrileñas a Mago Migue, pero Luis Manuel Salmerón, como por verdadero arte de magia, ha salido de alguna chistera perdida y ha fascinado a todos los presentes. Entre el público, un poeta, Francisco Brines, que ha vuelto a sentirse un niño.
domingo, 11 de mayo de 2008
La gata de Claribel

Lo de enviar postales con un poema ha sido una de las ideas que mejor ha funcionado desde que la pusimos en práctica el año pasado. Da buen rollo eso de abrir el buzón y cuando uno se espera lo peor en forma de factura de teléfono, luz, agua o cualquiera sabe, se encuentra un poema. Ojalá fuera así todos los días. Cuando nos sentamos a decidir qué poema sería el que llenaría los buzones granadinos este año, tanto Fernando Valverde como yo coincidimos: el de la gata de Claribel, dijimos casi al unísono.
Claribel Alegría es una poeta nicaragüense-salvadoreña que estuvo en la tercera edición del festival de Granada. Su lectura en La Chumbera, donde la presentó Benjamín Prado, entusiasmó a los más de 500 asistentes y de todos los poemas que leyó, el que dedica a su gata Sabrina hizo furor. Nos llegaron muchísimos correos electrónicos pidiéndonos ese texto, que para el que no lo sepa está publicado en el libro 'Soltando amarras' (Visor). De todas formas os lo dejo aquí:
MI GATA
Cómo envidio a mi gata
que no sufre de insomnio
sobre el sofá se duerme
sobre el piso
si la despierta un ruido
abre apenas los ojos
y los vuelve a cerrar.
Me atrae su indolencia
su levedad su holgura.
No se somete a nadie
su despertar es lento
hace yoga mi gata
viene hacia mi se acerca
contra mi piel se frota
la acaricio me araña
se escabulle de un salto.
¿Me quiere? ¿No me quiere?
Misteriosa mi gata
y jamás lo sabré.
Libros libres
Vamos a inaugurar este blog del Festival de Poesía de Granada con una actividad que se hizo el sábado 10 de mayo como aperitivo de la semana del 12, en la que se desarrolla el encuentro. Trataremos de ir contando, en la medida de lo posible, pues el ritmo del festival es intenso y agotador, las cosas que vayan pasando...El sábado 10 de mayo, desafiando a la lluvia, el Festival de Poesía de Granada 'liberó' por toda la ciudad más de 1.000 poemarios. 'Book crossing' le llaman a esta idea que surgió en Estados Unidos y pretende convertir el mundo en una biblioteca global. Aunque es cierto que hay que tener fe y confiar en que los libros 'liberados' pasarán de mano en mano y no acabarán en la estantería del primero que los encuentre, el objetivo principal de la iniciativa ha sido que los granadinos sepan que se está realizando un festival de poesía que va ya por su quinta edición y que el género no es tan minoritario.
Los poetas Rafael Guillén y Ángeles Mora, que aparecen en la foto, fueron los encargados de dar el pistoletazo de salida a la 'liberación' de libros. Cada uno cedió un ejemplar de alguno de sus libros de poemas. El resto de volúmenes eran de poetas granadinos que, igualmente, han querido sumarse al 'book crossing'.
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